Refugios alpinos que respiran con la montaña
Un buen refugio conversa con el clima: orienta ventanas a la luz mansa, protege del viento dominante y guarda calor en masa térmica generosa. La belleza nace de la función honesta y el mantenimiento paciente. Tablas que crujen, piedra que guarda silencio y una mesa larga para compartir mapas. Cuéntanos cómo equilibras tradición y mejoras discretas, qué arreglos haces en verano y qué rituales siguen tus huéspedes para dejar el lugar mejor de como lo encontraron, cada temporada.